AFORE para personas trabajadoras del hogar: cómo funciona tu cuenta de retiro
Durante décadas, el trabajo del hogar quedó fuera de la seguridad social en México. Eso cambió: hoy la afiliación al IMSS de las personas trabajadoras del hogar es obligatoria para quien las emplea, y con ella viene algo que muchas trabajadoras no sabían que les correspondía: una cuenta AFORE a su nombre. Esta guía explica, en lenguaje sencillo, qué implica esa cuenta, quién pone el dinero y qué hacer para vigilarla. No incluimos porcentajes ni montos porque cambian con el tiempo; todos los datos numéricos deben confirmarse en las fuentes oficiales.
Qué cambió para el trabajo del hogar
A raíz de una resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y de reformas posteriores a la Ley Federal del Trabajo y a la Ley del Seguro Social, el IMSS puso en marcha primero un programa piloto y después un esquema permanente de incorporación de las personas trabajadoras del hogar al régimen obligatorio. En términos prácticos: quien emplea a una persona para labores del hogar —limpieza, cocina, cuidado de niños o de adultos mayores, jardinería, chofer particular— tiene la obligación de darla de alta ante el IMSS y pagar las cuotas correspondientes.
Estar en el régimen obligatorio no es sólo el servicio médico. Incluye también los seguros de riesgos de trabajo, invalidez y vida, guarderías y prestaciones sociales, y —el punto de este artículo— el seguro de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez (RCV), que es el que alimenta tu cuenta AFORE. Si algún término te suena extraño, revísalo en nuestro glosario.
Cómo nace tu cuenta AFORE
Al darte de alta, el IMSS te asigna (o reconoce) tu Número de Seguridad Social (NSS). A partir de ahí se genera una cuenta individual a tu nombre, ligada a tu CURP. Puede ocurrir de dos maneras:
- Tú eliges tu AFORE. Es lo ideal: te registras en la administradora que prefieras después de comparar comisión, rendimiento y calidad de servicio. Puedes usar nuestro comparador de AFOREs y la guía cómo elegir AFORE.
- El sistema te asigna una. Si no eliges, tu cuenta queda en una AFORE asignada conforme a las reglas de CONSAR. No pierdes tu dinero, pero conviene revisarla y, si te conviene, cambiarte. El trámite es gratuito.
Si no sabes si ya tienes cuenta, lee cómo saber en qué AFORE estoy: se consulta con CURP y NSS en el portal e-SAR, en AforeMóvil o por teléfono en SARTEL, sin costo y sin intermediarios.
Quién paga las cuotas
Igual que con cualquier trabajador asalariado, el financiamiento es tripartito. La persona empleadora cubre la mayor parte, a la trabajadora se le descuenta una porción de su salario y el Gobierno Federal aporta el resto, incluida la cuota social, que está diseñada para reforzar el ahorro de quienes ganan menos —un caso muy común en el trabajo del hogar. Los porcentajes exactos dependen del año y del nivel salarial VALIDAR y deben confirmarse con el IMSS y CONSAR. Explicamos el mecanismo completo en aportaciones tripartitas.
Un punto importante: la aportación de la persona empleadora no sale de tu sueldo. Es un costo adicional a su cargo. El pago se hace de forma mensual a través del portal que el IMSS habilitó para este esquema, que calcula automáticamente lo que corresponde según el salario y los días laborados.
Si trabajas en varias casas
Es la situación más frecuente y también la que más dudas genera. La regla es sencilla: cada persona empleadora debe inscribirte y pagar por los días que trabajas con ella. Tu cuenta AFORE, en cambio, es una sola. Todas las aportaciones —vengan de una casa o de cinco— caen en la misma cuenta individual asociada a tu CURP y NSS, y suman semanas cotizadas.
Si por alguna razón se generaron dos NSS o dos cuentas a tu nombre, hay un trámite para juntarlas: revisa unificación de cuentas AFORE. Es gratuito y evita que parte de tu ahorro quede "perdido".
Cómo revisar y cuidar tu cuenta
- Confirma tu NSS. Lo obtienes en el portal del IMSS con tu CURP, sin costo.
- Localiza tu AFORE en e-SAR (con CURP y NSS) o en AforeMóvil.
- Descarga tu estado de cuenta y verifica que aparezcan depósitos por los periodos que trabajaste.
- Compara el salario registrado con tu salario real. Si es menor, tus aportaciones y tu futura pensión también lo serán.
- Si faltan pagos, habla primero con la persona empleadora; si no se resuelve, acude al IMSS o a PROFEDET, que asesora sin costo.
- Aceptar un salario registrado más bajo que el real "para pagar menos": reduce tu pensión, tus incapacidades y tu crédito de vivienda.
- Pensar que la AFORE es un descuento que te quitan y no un ahorro tuyo: el saldo es tuyo y es heredable.
- Pagar a un "gestor" por trámites que son gratuitos. Consulta alertas y fraudes.
- No designar beneficiarios en tu cuenta.
Ahorro voluntario: el acelerador
En el esquema de cuenta individual (Ley 97), tu pensión dependerá del saldo acumulado. Cuando el salario es bajo o los periodos de cotización son intermitentes, las aportaciones obligatorias por sí solas rinden poco. Ahí entra el ahorro voluntario: puedes depositar cantidades pequeñas —desde montos muy accesibles— en tiendas de conveniencia, por transferencia o desde AforeMóvil, y ese dinero se invierte junto con el resto en tu SIEFORE. Depositar poco pero de forma constante, durante muchos años, es lo que hace la diferencia gracias al interés compuesto. Ninguna administradora puede garantizarte un rendimiento futuro.
Preguntas frecuentes
¿Las trabajadoras del hogar tienen derecho a una AFORE?
Sí. Desde que la afiliación al IMSS de las personas trabajadoras del hogar pasó a ser obligatoria, quien las emplea debe inscribirlas al régimen obligatorio. Al hacerlo se abre una cuenta individual en una AFORE, igual que la de cualquier trabajador asalariado.
¿Quién paga las cuotas: la trabajadora o la persona empleadora?
El esquema es tripartito: la persona empleadora paga la mayor parte, la trabajadora aporta una porción que se descuenta de su salario y el Gobierno Federal aporta el resto, incluida la cuota social. Los porcentajes vigentes deben confirmarse con el IMSS y CONSAR.
¿Cómo sé en qué AFORE quedó mi cuenta?
Puedes consultarlo en el portal e-SAR con tu CURP y NSS, en AforeMóvil o llamando a SARTEL. Si nunca elegiste AFORE, el sistema te asigna una de forma automática y después puedes cambiarte sin costo.
¿Qué pasa si trabajo en varias casas?
Cada persona empleadora debe inscribirte y pagar las cuotas por los días que trabajas con ella. Tu cuenta AFORE es una sola, ligada a tu CURP y NSS, y ahí se acumulan todas las aportaciones.
¿Y si mi empleador no me inscribe al IMSS?
La inscripción es una obligación legal de quien te emplea. Puedes solicitarla, y si se niega, presentar el caso ante el IMSS o ante la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (PROFEDET), que orienta de forma gratuita.